viernes, 22 de agosto de 2008

¡Eso no es problema mío!


Esta es la historia de cuatro personajes llamados Cada uno, Alguien, Cualquiera y Ninguno




Había que realizar un trabajo importante y Cada Uno estaba seguro que Alguien lo haría. Cualquiera pudo haberlo hecho, pero Ninguno lo hizo. Alguien se disgusto por eso, ya que el trabajo era de Cada Uno. Pensó que Cualquiera podía hacerlo, pero Ninguno se dio cuenta de que Cada Uno no lo haría.

En conclusión, Cada Uno culpó a Alguien, cuando Ninguno hizo lo que Cualquiera podía haber hecho.

¡Todos pensaban: “Eso no es problema mío”!

Ahora se da cuenta, lo fácil que es juzgar y buscar responsables. Muchos gastan la mayor parte de sus energías y esfuerzos criticando, mostrando una actitud de inconformismo e indiferencia con la situación que otros viven a su alrededor.

Para terminar, no espere que otros realicen lo que por lógica y compromiso usted debe hacer. Comience donde otros dan por terminada su labor. ¡Pienselo bien!

Donde los demás ven el fracaso, usted ve la oportunidad para seguir triunfando?

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